26 jun 2010

Final

Hace unos años, una madrugada de verano que hacía tanto calor que no podía dejar de dar vueltas en la cama, me levanté, fuí descalza y medio en bolas hasta la cocina, hasta la heladera, y con una botella de agua fría en la mano prendí la computadora, entré a blogger, creé un blog. Pum. La gesta de mariquita. Fué todo así de rápido, así seguido, como lo escribo ahora. No hubieron pausas ni interrupciones. Solamente se escuchaban los grillos de afuera del jardín de casa.
Y mientras escribía y tomaba del pico de la villadelsur-litroymedio, lloraba, me reía como una demente, hacía catarsis, me desnudaba el alma, me dejaba a mi misma en carne viva, me sorprendía con cada letra que tecleaba y con lo que iban formando esas letras, porque ni remotamente me podía imaginar que yo era eso que estaba apareciendo en la pantalla, palabra tras palabra.
Acá descubrí muchas cosas mías, algunas lindas y otras duras.
Acá decidí que tenía que separarme del papá de mis hijos.
Acá supe que tenía que llorar mucho más que lo llorado para dar por terminado un duelo,
Acá me enteré que jamás estuve enamorada,
Acá entendí a muchas personas que antes no,
Acá aprendí a escuchar, a escucharme. a defender y defenderme.
Acá putié mas que todo lo que lo he hecho en la vida entera. Descargué iras.
Acá quise. Y pude decirlo sin vueltas.
Acá fuí blanco del odio y la bronca de varios anónimos que no dieron la cara, y ya no la van a dar.
Acá me reí, me enfurecí, me desahogué y lloré hasta decir basta.
Acá fuí reina, veterana, chiquita, intolerante, caprichosa, amante, gueisha. Fuí yo. Y fuí muchas más.
Acá me animé a decir tengo miedo. A ser vulnerable y no sentir vergüenza por eso.
Acá me quisieron. Me descubrieron. Me tuvieron la fé que no supuse ni en sueños. Me esperaron con paciencia infinita.
Acá dí rienda suelta a mis impulsos.
Acá intuí, y fuí mas mina que nunca.
Acá conocí gente tan importante para mi vida que no puedo imaginarmela sin ellos ahora.
La gesta de mariquita fué, aunque ni lo pensé en su momento, una gesta de verdad. La gesta de mis yos que estaban esperando ahí como embriones congelados, un útero que los adoptara.

Ahora tengo que parirme.
Ojalá sea una criatura sanita. Y feliz. Creo que ser feliz es un buen punto de partida.
Deseame suerte, y nos vemos algun día, en algún blog por ahí.
Sabrás reconocerme. De eso estoy segura.
Gracias por caminar conmigo.

MARIQUITA

25 jun 2010

The writer

De repente así como si nada, ella me pide que le mande un mail.
Quiere que le cuente. Quiere saber. Quiere conocer.

Escribirle un mail a una escritora es como jugar al dígalo con mímica y que te toque Marcel Marceau en el mismo equipo. Dale Marcel, media pila, man... no ves que te estoy haciendo una palomita, no ves???

Casi aterrador.

24 jun 2010

malditas hormonas

..no puedo parar de llorar.

20 jun 2010

Papás




En mi casa siempre fuimos más bien reacios a festejar este tipo de días. Un poco por eso que estaba instalado de que día del padre son todos los días, y que es verdad, claro, pero que se yó... a veces está bueno también dejar de ser un perro verde y contagiarse un poco de las familias que comen ravioles todos juntos los domingos, y que preparan cartitas de colores y porta-retratos de cartón y fideos pintados para el mejor papá del mundo , que será siempre el nuestro, obvio.

Por eso hoy:

Feliz día a mi papá, aunque todavía no me acostumbre a ver su nombre en una placa de cementerio, y me acuerde tanto de su olor, y también de otras cosas que mejor ni acordarse ahora. Pero sí, feliz día. y que estemos en paz, los dos.

Y feliz día al papá de mis tres hijos, que ellos son lo mejor que nos salió en la vida juntos, después de todo.

18 jun 2010

Yo fui tantas

Cuando miro estas fotos viejas, que son una cantidad considerable y que tengo atadas con una gomita de pelo, me doy cuenta de que a lo largo de la vida he sido muchas yos.
Fuí una hija cariñosa en la infancia, y también ausente e indiferente años después.
Una hermana cómplice de hermanos más chicos, de esos que se protegen a toda costa. Y que se ayudan a sobrevivir. Pero también les pegué donde más les dolía, haciendolo a propósito, a conciencia. Sabiendo que estaba mal.
Fuí alumna brillante, alumna media, y pésima alumna.
Intenté ser periodista, y no me salió. Después quise ser madre, y más o menos.
Me casé y fuí feliz algunos años. Los otros, ya no. Fuí separada en un mundo en que no hay lugar para eso.
He sido desfachatada, extrovertida, centro de reunión, habladora hasta por los codos y reidora compulsiva, de esas que no pasan desapercibidas.
Y fuí melancólica, solitaria y triste. A escondidas.
Apasionada y nada constante. Avasalladora.
A veces poco arriesgada y miedosa. Insegura.
Vivo momentos de dolor, que me parten el alma y me desgarran, y sin embargo salgo a tomar cafecitos con mis amigas, hablo boludeses y mato por comprarme ropa o carteras.

Existe una infinita variedad de mí misma, que puedo sacar asi, como si fuera una mamushka, una de esas muñecas de maderas de colores, que salen una de adentro de la otra y no terminan nunca de salir
Y siempre hay más.

6 jun 2010

La vida en merlot

Los sábados a la noche son para salidas tipo ir a bailar, vodka tonics, gente , gente y mas gente, y esas cosas que a mí hoy me dan tanta fiaca. Un poco debe ser por el frío, y el otro poco debe ser por la edad, a quien le voy a mentir.
Él llega de Buenos Aires, y llama en el momento justo en que estoy por meterme entre el edredón y un buen libro. Agradezco mentalmente que el programa en sí arranque medio temprano, e incluya comida con vino en copas y mucha charla de sobremesa, y que Si querés, vamos al cine. Pero juráme que no vas a llorar, nena, eso sí.
Lo aclara porque fueron muchos los años de pochoclo compartido, y pañuelos que me pasaba, mirando para el otro lado, poniendo cara de a esta loca no la conozco, la asisto de pena que me dá, no más.
Hemos vivido momentos intensos, si. Desde ET y su phone home... phone home... que partía el alma, hasta El Campeón, pasando por Died Poet Society, y las que no se acuerda, y yo tampoco.
De todas maneras determinamos, mientras le estiro dos dedos como haciendo el gesto de victoria y que descifra como que me tiene que pasar el cigarrillo, que lo mío no es sensibilidad de corazón, sinó mas bien de córneas.
Según él, mi peor papel fué con "La vida es bella".
Parece que fué un escándalo, y que tuve que quedarme a oscuras sentada un buen rato llorando sola, e irnos cuando no quedaba nadie, solamente nosotros, y mi cara que no era mi cara, sinó una deformación de mi misma.
Con "Los puentes de Madison" necesité ir al baño a calmarme y rodé por las escaleras, lo que es mucho más cache que llorar en público, concluimos ahora, mientras terminamos el pollo a la portuguesa y el merlot que yo claramente no elegí. Caerse es lo menos.
Y yo lo sigo haciendo bastante seguido.

5 jun 2010

Smells

Estar resfriada vendría a ser algo así como una penitencia que me impone la memoria.
Suelo tener un registro particular de olores, que asocia situaciones, lugares y estados de ánimos a los olores que me los recuerdan.
Un domingo a la tarde, por ejemplo, tiene olor a scons, a frío y a sol de mayo. El campo en verano huele a traspiración de caballo. La colonia inglesa es mañana temprano, pelo húmedo y zapatos canadienses lustrados.
Mi olor, es el del perfume que uso todos los días, pero que no reconozco como mío si lo huelo en un papelito, o en otra persona, ponéle.
También asocio una marca determinada, a gente en diferentes momentos de su vida. El Anaïs Anaïs es olor a Vicky cuando-eramos-chicas, el flowers de Kenzo, en vez, es Vicky en-Ezeiza-llorando todos los septiembres, en cada despedida. Kenzo es triste para mí.
O el olor del perfume que tenía la mujer de papá, la noche que me fué presentada como tal, en una parrichota de Belgrano R.,y que quedará ligado a esa situación eternamente.
Pasaron tantos años, y sin embargo, al descubrirlo en la calle, en medio de un surco soporífero dejado por alguna señora chillona (aunque sea la versión barata de catalogo de cosmetóloga, igual califica),me vuelve esa extrañísima sensación de patada en el hígado que tuve aquel día.
El del Poison será siempre olor a conchuda.

3 jun 2010

Escribiendo

Quiero el libro de la risa y el olvido de Milan Kundera, y no lo encuentro. Acá se vé que lo que sale como pan caliente son los best sellers, no más.
Entonces me enojo, me rebelo, me indigno. Aunque no es tan terrible, después de todo: lo encargan, lo piden, lo traen, me llaman, lo busco, lo tengo. No es eso lo terrible. Es algo adentro mío, y no sé bien qué. Por eso escribo. Para tratar de poner orden a lo que me pasa por la cabeza. Como hice siempre, como sigo haciendolo todos los días, tipo ritual.
Y ya no puedo parar de escribir.
Escribir me ayuda a organizar mi interior. A entenderme. A conocerme.
descubro cosas que no sabía que estaban ahí, tan metidas adentro, y yo ni idea que existían. Me sorprende. Me gusta dejarlas ir. Me gusta escuchar lo que escribo.
Escribir calma. reconforta. ayuda. alivia.
Gracias a Dios, las palabras.

28 may 2010

Cotidiana. Modelo de alma.

Hoy tengo unos de esos días buenos y no sé de qué. De repente el tiempo es un asco y los programas son chinísimos, bien de viernes a la tarde, o sea inesperados, como beba de hermana con fiebre en casa, y chicos desparrramados y eufóricos y después, entonces hay que salir a la lluviecita, con chiquita enferma en ancas, a recolectar hijos y tocar puertas para adivinar en lo de quién terminaron y seguramente volver con algún adosado y tener que tirar un par de pizzas más de las previstas al horno y un colchón en medio del living, y eso.
Así y todo , me doy un baño largo, larguísimo y siento la piel suave cuando me toco, ahí, casi a la altura de los hombros, y me rozo un poco y me huelo. Tengo olor a vainilla y coco, casi que me dan ganas de comerme a mi misma.
Después me ato el pelo con unos de esos ganchos que colecciono, me tiro encima un jogging gris y una remera de cuando jugaba al hockey, las zapatillas sin atar los cordones, el primer sueter que encuentro y un devaluado burberrys que descuelgo del perchero de la entrada.
Y salgo y vestida así, con bolsita de basura en mano, me cruzo a Vecino en el ascensor. Me mira extrañado. Como que no me reconociera en esas condiciones.
Hay veces que el exterior no condice con el interior de una misma.
Ya sé que parezco un cachivache, ya sé. Pero no sabés lo mona que tengo el alma hoy.
Una diosa.

25 may 2010

Patriota

De repente me despierta el reflejo de los fuegos artificiales y el ruido, típico de año nuevo. Cagamos, fué lo primero que pensé, me dormí como medio año.
Pero no. Porque hace frío y éste es un país del tercer mundo y la navidad y esas cosas pasan en verano. Parece que es el veinticinco de mayo, a las cero P.M, y ya empezamos con todo.
Entonces me paro en pantuflas, el pelo todo revuelto y agarrado en un rodete con dos palitos chinos, mi piyama que reza CHICA BIEN sobre las tetas, y canto el himno nacional argentino. Por esta cosa que tengo de mandato familiar, bien castrense, ponéle, de que al himno hay que escucharlo de pié. y yo le agrego mi toque melodramático, y un poco cache, de ponerme la mano derecha en el corazón, justo sobre las letras IE de la remerita. Mañas que adquiere una, para darle un poco de color al tema.
Después la banda toca la marcha de san lorenzo, y me doy cuenta de que la canto entera y sin saltearme ninguna estrofa. Y nuestros granadeeeros aliados de la gloria inscriben en la historia su página mejor...
A veces no se que hacer con esta memoria selectiva que tengo para el registro de boludeses.
Tampoco sé que hacer, en rigor de verdad, con esta perra pelotuda que no para de ladrar con tantos cañonazos, y mucho menos qué se hace en estos momentos, por ejemplo, cuando de golpe me encuentro parada en un balcón a punto de agarrarme una pulmonía, paradita sola y mi alma, porque mi papá así me lo enseño. Y atajando lagrimones con los dedos, como vienen cayendo.

Intuyo, si no me fallan los cálculos, que me está por venir.

23 may 2010

Sundays

Tengo un domingo romántico. Por momentos de furia. Después me tranquilizo y otra vez me enfurezco. Y esta agüita que cae y no ayuda. Y se lleva tan mal con mi flequillo.
Pero nada, te dedico esta música. Que la puse otra vez. Pero diferente. Siempre diferente.

Las cruces de nadie


lluvia escarapelas frenchyBeruti dulce de leche El Himno Mariquita Sanchez de Thompson la birome San Martín Carlos de Alvear los campos grandes la oligarquía vacuna el colectivero las papas fritas los que se fueron a probar suerte y no vuelven los que se fueron y lloran por volver los malos presidentes los malos electores los buenos presidentes los electores que son los mismos maradona el gol a los ingleses Evita y Victoria Quinquela Martín la rambla el no te metás el asado de tira juntarse con amigosporquesí Belgrano y el Belgrano y todas las crucesitas blancas allá en el culo del mundo, donde nadie llega, ni con el pensamiento, donde el frío paraliza hasta el sentido real de patria, esa que ellos y solo ellos la hicieron. Que viva la patria, entonces. Porque ellos, no.

17 may 2010

Domingo, Oscar Wilde, y un momento intenso

Fuimos al Carrefour con Consu, a pesar de que era un quilombo de gente, y ya lo sabíamos. Buscamos lo que mas o menos nos gustaba para un té bien rico y programa de madre- hija, de esos que hacemos de vez en cuando.
Se quedó en la mesa de los libros, y eligió uno mientras yo iba de góndola en góndola tanteando quesitos y panes que valieran la pena.
Ella agarra un libro y me hace señas:
-Me lo comprás?
-Sí, dale. Llevalo.
No me fijé cuál era. Pagamos en la caja, guardamos todo, y ella agarra la bolsa y saca su libro, Mientras salíamos, empieza a leerme en voz alta.
El ruiseñor y la rosa.
Sigue leyendo mientras caminamos despacito. Ni nos damos cuenta de que la gente nos atropella, y pasa al lado nuestro con mala cara, malísima. Es tan lindo como lo cuenta. En algún momento dejamos de caminar, y la gente que seguía con la misma cara de orto, llevandonos por delante.
Y sigue leyendo. Cada tanto levanta la vista y me mira, y sigue, otra vez. Me emociono en algunas partes. Ella también. Se nos lleman los ojos de lágrimas que quedan ahi, medio contenidas, casi en el aire.
Llegamos al auto y ella sigue leyendo. No para de leer. Se sienta y se pone el cinturón de seguridad sin sacar los ojos de la página que lee.
Cuando llega la parte en la que el tipo le lleva la rosa a su amada y ella le contesta, nos miramos.Y sigue. Lee tan lindo!
Tenemos los ojos húmedos. Mientras vamos a casa hablamos del ruiseñor, del amor, del desamor, de los caprichos, las prioridades. Concluímos que el ruiseñor, finalmente, era el único que había entendido todo. El que creía en el amor de esos de verdad. El único.
Y nos quedamos calladas un ratito.
Me gusta ser madre de esta hija mía. Más que nada en el mundo.

15 may 2010

Eterna




Entonces él me manda esta foto vía mail.
Puedo reconocer varias caras: Como Rafa, tan rubio y tan mi primer amor de banco, ahí casi en el medio, riéndose con la misma risa de langa que ahora. Increíble. O Malala que se sentaba conmigo y era zurda, y usaba vincha de lycra azul gruesa, no las típicas hebillitas de carey, como todas las de raya-al-costado-cortecito-carré.
La señorita era Olguita, me dice él. Yo se la discuto a muerte.
-No, nene, nada que ver. Era Graciela esa, man. Te acordás que era la mamá de Analía, una que terminaron pasando al "b"? porque por política del colegio, las madres no podían educar a sus hijos fuera de hogar, parece.
Arqui con anteojos. Ese sí que lo ubicó enseguida. Los anteojos y los mocos verdes colgando, siempre.
-Como eran esos? Cuatro hermanos, eran, no?
-Ajá. Arquímedes, Ulises, Inca y Homero. Para mí que los viejos le daban a la ayahuasca antes de elegir nombre.

Y vicky es la que está debajo de la seño. Y atrás la fuente, y mas al costado, que no entra en la foto, la gruta de la virgen de Lourdes, que debe tener cancer de pulmón, pobre mina, Con todas las de secundaria que fumaban ahí de contrabando.
Esto era segundo grado.Posta.´
Y el libro de lectura se llamaba Confite y yo.
Usabamos jumper todos los días, menos los lunes, que nos poníamos arriba un espantoso delantalito color mierda, con el escudo de la compañía de María. Unas bellezas pret-a- porter.Ni idea cual era el obejetivo. Tal vez humillarnos, no más.
Y Angelita, la monja del bar nos estafaba con los alfajores. Te quedaba una capa de grasa en el paladar que te duraba hasta el recreo siguiente.
Y me regalaron una caja de lápices de las de lata, con millones de colores, hasta dorado tenía. Un flash. me duró como una semana, la caja.
Todo eso me acuerdo.
él se ríe y se sorprende, tambien, de mi memoria selectiva. Dice que solo registro las boludeses.
Porque lo que sí no puedo, ni aunque me esfuerze, es encontrarme yo.
Parece que no es tan difícil , entonces me tira las coordenadas: de Vicky, al costado, para el lado de la columna, esa sos vos, larva.

Toda una extraña para mi misma.

10 may 2010

Ritual

Como lo repito cada noche que estoy sola... Algo así: Tirar las llaves sobre la mesa de la cocina, abrir la heladera y sacar la botella de coca light. Tomar del pico. Sacarme los zapatos antes de entrar al cuarto y dejarlos por ahí.Tirar la ropa que me voy sacando: jeans, medias, remera, sueter, haciendo un caminito que me sigue hasta el baño, con el cepillo de dientes en la boca. abrir el agua de la bañadera, mientras, mirarse en el espejo, bajo la crueldad dicróica, si existen nuevos signos de que losañospaaasanycomocambialoqueshosieeeeento. Meter primero un pie para comprobar temperatura perfecta, hundirse despacio hasta escuchar el mundo distorsionado que viene de afuera. Shampoo, crema de enjuague. Toalla gigante. Crema en todo el cuerpo. Y meterse en la cama con el pelo mojado y un libro más.

Como me gusta cuando me interrumpen esta rutina. Qué poco me importa a veces, romper con mis rituales.

6 may 2010

Soñé que había vuelto a escribir acá...

Y no.
Pero ahora parece que si, no más. O por lo menos eso dice en el reader...

10 abr 2010

Cuando soy cielo e infierno

Imaginame por una vez perpétua,
hipnótica,
insistente,
supérflua y también profunda,
aislada ensordecida en mil palabras
vanidosa ardiente veterana
Tumultuosa frígida egoísta dramática
enojada triste a veces dinástica o drogada,

Yo no te gusto.

2 abr 2010

Interpretando

Resulta que la movida de Semana Santa en Tandil, contra todo pronóstico, no pasa por donde yo laburo. Entonces encaro librito que compro con dos chocolates, en el kiosco amigo. A veces me fanatizo con esas novelitas historicas, y me la re-creo. Esta incluye un par de reyes nabos y cónclave pajero. También tenemos a Luis el obstinado, que era un tipo inseguro, irresuelto, un goma. pero goma mal. A Margarita de Borgoña como que no le daba bola, entonces ella lo salía a cagar por ahí. Y se metía en cualquiera, la mina. Un bardo. Entonces Isabel de Inglaterra y Roberto de Artois van y le baten la posta: Tus cuñadas te están cagando, man. Y ahí salta todo. Se entiende? Tambien está Felipe el Hermoso, que le faltaba un patito en la linea, a mi básico entender, y Juana, que flipaba en colores y se encerraba con el fiambre. Un Bajón.
Al final creo que todo es la misma mierda. Solo que antes esos eran reyes, y ahora lo que tenemos, son todos políticos mersas.

23 mar 2010

Mudanzas


Me estoy mudando. Poniéndole mucha garra, y mis amigas que también le ponen.
Y bailo mientras pinto paredes y sueño cortinas, manteles y repasadores
y un montón de cosas lindas para recuperar la magia de mi nuevo hogar.
Ahora quiero una guirnalda de pajaritos.
Una como esta...

20 mar 2010

La cuchara de Eva

Cuando murió Eva lloré mucho menos de lo que esperaba. Había sido la nana de mi generación y la anterior de la familia, y por supuesto, cuando lo fué de mi mamá, ya era vieja, como deben ser todas las nanas de verdad.
Se habla poco de ella en casa, sin embargo yo me acuerdo cada vez más, y son tantas las cosas que me la recuerdan, que ya es parte de lo cotidiano, algo bastante natural. A veces hasta me viene en sueños y tenemos unas charlas que hubiesen sido imposibles, mezcladas con otras que sí tuvimos, donde me contaba historias de cuando era chica y de sus hermanos, y de un corderito que había tenido, igual al que me regaló Tata un verano en La Delfina.
En una época, Eva cuidaba a una tía abuela mía, antiquísima como la casona de Plaza de Italia donde vivían, y adonde yo llegaba todos los días después del jardín. Siempre era invierno y hacía frío, o así me parecía a mí, cuando me trepaba a una maceta enorme que había pasando la reja de entrada, para alcanzar una manito de bronce que había en lugar de timbre, a la que le daba con ganas, hasta escuchar los pasos de Eva por el pasillo, que se acercaba rezongando y diciendo ya vá Mariquita (ella me decía Mariquita, si.) que poca paciencia,esta criatura, porque yo a esa altura ya estaba pateando la puerta, claro.
Entonces yo le ordenaba a los gritos, desde afuera: Sacá las vívoras, que me asustan, sabés Eva?, que eran unas rellenas de arena y estaban debajo de la puerta,con el firme propósito de no dejar pasar el viento, creo, y no eran vívoras, me decía ella,mientras las pisaba para demostrarmelo, pero igual me alzaba y me paraba sobre un sillón para desabrocharme los botones dobles del tapado, que eran interminables.
Después la perseguía suplicando para que me preparara una cremita que se llamaba natilla, (un nombre horripilante para algo tan rico). Desde un banquito que acercaba al lado de la cocina, yo podía ver como metía en la olla la cuchara de plata, que era la indicada para eso, y que cuando salía toda cubierta por la crema espesa y amarilla, significaba que estaba lista. Eva la soplaba un rato porque estaba hirviendo, y me la daba para chupar.
Me encantaba ese ritual, más que el postre en sí.
Hay muchos secretos que no están en las recetas escritas, ni en los libros de cocina.
Están en una cuchara de plata, que tengo que recuperar de alguna forma.