Hoy, pero de hace veinte años, era el cumpleaños de Milagros, la hermana de Agus,
que era de mis más amigas.
Habíamos ido en grupo al campo de los Della Chiessa a festejarlo. Con hamburguesas y pileta, y cabalgatas, y todas esas cosas que se hacen a los quince, ponéle.
Eramos un montón. Y todos sabían. Hablábamos bajito, las que estabamos en el borde de la pileta y mirábamos de reojo, como quien no quiere la cosa, a los chicos que jugaban un picadito,y que también se decían cosas en voz baja y lo empujaban un poco a él,y lo despeinaban a cada rato,y se reían.
Me acuerdo porque ese día fué el final de La extraña dama.
Y porque Eduardo, mi novio desde hacía como un mes, me había dado mi primer beso.