10 ene 2010

El doctor

Aunque esté bajo la sombra de los árboles el calor es insufrible. Opto por sambullirme en la pileta grande otra vez más.Y nadar unos largos,antes de volver a la sombrita redentora.Porque al sol no se puede,no. Hasta los pájaros lo saben,que ni chistan. La poca gente que hay,tampoco.O hablan tan bajo,que ni los oigo. El silencio y los treintaysiete grados celsius. Y una coca light con mucho hielo.Y un libro. Es la gloria,esto.
Desde el borde donde estoy descansando después de un poco aceptable,aunque heróico crawl,se vé parte de la cancha, y por supuesto,nadie que se le anime. O casi.
El hoyo cinco, es lo que se vé. Y el doctor. El reflejo en sus anteojos de miope me encandila,pero distingo que lo que empuña no es bastón.Es un putter,supongo.
Parado sobre el pasto amarillento y seco del mediodía,sin que su cuerpo haga un poco de sombra,siquiera,se pasa una brazo por la frente,y acomoda los palos en la bolsa.
fantaseo con que,en un rato hará su entrada triunfal una ambulancia del CAMI, y que tendremos un espectáculo indigno pero gratis los que estamos de este otro lado. Precavidos,y untados en pantalla solar absoluta,mañana lo recordaremos algo compungidos,y con cariño. Todos tendremos nuestra versión escabrosa de su final,con lujo de detalles,para contar durante lo que quede de la temporada.

Antes de irme,paso por la recepción para saldar deudas y esas cosas.
Alguien entra. Es el doctor,que,haciendo gala de una frescura conmovedora, me mira,saluda,y espía el libro que tengo en las manos.Silvia Plath (Daddy,es..),y hablamos un poco de literatura,de la de allá y la de acá,me cuenta que le gusta la poesía de Plath,y que qué raro,una chica de mi edad,que lo sorprende leyendo eso.
-Pensé que eras más...más...-Busca palabra atinada,de tan educado,él.
-Básica?
-Elemental,hubiera dicho. Pero básica es,si, mas actual. Básica... Y paladea las letras.
Y nos sonreimos los dos.
Elemental,básica y con una imaginación a prueba de balas.O de octogenarios golfers.

Cierro el bolso,me arreglo un poco el flequillo y despues de firmar,me voy.
Y el doctor no muere, por supuesto.