21 nov 2009

Eva y un lugar


Llegar al galopito desde La Delfina hasta el rancho de las gringas era una aventura que nos regalamos,verano tras verano los primos de todos los campos cercanos.Llegabamos mendigando lengüitas de gato,un cuento sentados en la tierra agrietada de la galería,mientras en la cocina de hierro se calentaba indiferente,una pava vieja y triste que se convertiría en cómplice de los primeros mates de yuyos de esas cabecitas rubias,que esperarían cada uno su turno,con la seguridad de saberse el mas importante,el mas querido de cada una de las gringas,de Eva y de Elisa.


Habían mas.Estaban Sara,Anita la mas vieja,Jorge y Adolfo,que eran los peones de nuestros abuelos,pero Eva y Elisa eran distintas.Fueron las "nanas" de muchos de nuestros mayores cuando vivían en la casa de Plaza Italia,la casa de Locha,una tía bisabuela que pocos de nosotros conocimos,y que las arrancó de este lugar cuando eran casi tan chicas como estos primos que se sientan en sus faldas,cuando eran tan rubias como ellos,y que recién su muerte las devolvió tantos años despues a este cuadro del que nunca tendrían que haber sido despintadas.


Ellas que criaron a nuestros padres,supieron perdonar calladas y con la sonrisa radiante,que pasaran ,casi siempre, por la tranquera tan apurados,en las camionetas,sin tiempo para bajarse a saludarlas.Yo creo que sabían que eran incapaces de verse reflejados en esos ojos claros surcados por mil arrugas,que eran los que realmente los conocían.Sabían ,en el fondo,que ellos no tendrían el valor de verse a si mismos,y por eso los perdonaban. Y tambien por esas cabecitas que ellos les dieron,las que llenaron sus días de dicienbre a marzo,cuando entraban sin pedir permiso,atando las riendas de los petizos a una bomba enclenque o a un alambrado raquítico,y corrian a abrazarse a una pollera que los esperó todo el año.


Eva me eligió,y yo a ella. Tal vez porque me parecía a María Teresa,que había sido su preferida de la generación esa que ahora pasaba de largo, pero yo era "su niña". Siempre tenía un paquetito preparado para mí,con esas cositas que yo no valoraba mucho,las que heredaron de la casa de Aráoz:tacitas de porcelana inglesa,monedas antiguas,un juego de cepillos y espejo de plata.Todos objetos que se me antojaban extraños y desubicados en ese rancho de adobe y paja,el rancho que yo creía que era mi lugar en el mundo.Y del que me marchaba cuando el sol bajaba,a caballo, con mi paquetito descuidado sobre el recado,y el alma mucho mas liviana.


Volví cada vez que lo necesité. Ella siempre estaba en el mismo lugar en el que la había dejado :sentada en un banco de madera,debajo de la parra de eso que quería ser galería,recortada su figura blanca y digna contra la entrada oscura de la cocina. La veía desde la curva que hacía el camino cuando se llegaba al rancho por La Atalaya, y yo sabía que estaba a salvo. Corriendo el tramo que quedaba desde la tranquera,llegaba para abrazarme a esa falda impecable,tirada a sus pies y llorando las lágrimas que con los años fueron mas amargas,pero que siempre encontraron resguardo en esa mano callosa que Eva pasaba por mi pelo,acariciandome tambien con sus palabras:"Ya va a pasar,mi niña,ya va a pasar.."

Una penitencia injusta por haber mezclado los novillos de dos potreros,
un primer amor que no fué,
la muerte de papá,
cuando nació Paz...
Cada desgarro en mi vida fué soportable,en su medida,
porque existía ese que creía mi lugar en el mundo.que me estaba esperando,y al que llegué siempre,cada vez.todas la veces.

Este año Eva ya no está.Está la entrada,ahora mas oscura ,de la cocina,está la parra y la galería.Está su banco de madera.
Pero ya nada es igual en ese rancho,el que creía que era mi lugar en el mundo.

No voy a volver nunca más.

Porque hoy me dí cuenta,de golpe,casi sin querer,
que mi lugar en el mundo era
Eva

20 nov 2009

Lala

Ayer,por cuarta y ultima vez
dejé de ser nieta.

Hasta luego,Lala.preguntale a papá
si sigo siendo la luz de sus ojos...

14 nov 2009

Había una vez

En una comarca lejana,de un país perdido quien sabe donde

vivía una princesa rodeada de reales,masones y plebeyos

que la creían una mujer atrevida,medio tirana,desenfadada y

terriblemente mundana. Imágen que le llevó demasiado tiempo

construir junto a su espejo mágico.Y que era la que mas cómoda le

quedaba calzar. Tanto que llegó a convencerse de que ella era eso.y nada más.

Sus días transcurrían ,despreocupados,ofrecida a los placeres que dictaba

la moda entre sus pares,eventos palaciegos y absolutamente todo lo que

se les ocurra que podría hacer una princesa posta.

Pero todas las noches,a veces muy a pesar suyo,la princesa subía

por una escalera caracol a un cuartito en lo más alto de su torre,donde

sin maquillaje, joyas ni oropeles, daba rienda suelta a todo lo que

ocultaba dentro de sí:su secreto mejor guardado. En esa pequeña habitación

ella era ella,descalza.sin ataduras impuestas,sin reproches,sin juicios ajenos.

Un lugar donde reía muchas veces,donde lloraba otras tantas. Lleno de su

música prodigiosa,de arpas y violines que la invitaba a bailar, a soltarse el pelo

y abrir las puertas del balcón para fundirse en el frío de la madrugada sanadora.

Un lugar donde jugaba a ser Jeanne D'arc, Sissi la emperatriz, gitana de cascabeles,

sirena buscada por exploradores de mar.

Sin embargo una de esas noches, clarísima de luna,la sorprendió una sombra poderosa y furtiva
de algún probable noble-plebeyo-sapo besador,(vaya a saber que era y cuanto tiempo
llevaba allí),ahora conocedor y dueño de ella misma. Y se supo descubierta.

Cagamos...-dijo la princesa,con su habitual timidez.

Y cerrando la puerta de un golpe,


se fué.



















12 nov 2009

Amores literarios

Esta tarde,y como no me había pasado jamás embalando libros,entre un Cirano de Bergerac y un Mal Dón,aparecieron algunos de los hombres que tanto amé a lo largo de los años.Inquieta y aturdida por el reencuentro,apilé a todos mis ex sin saber bien que hacer con ellos.
Confieso que mi primer amor literario fué Laurie,el amigovio de Jo en Mujercitas,que termina casandosé no más con su hermana,una tilinga y remilgada,pero buena gente.
Pero antes fué Sandokán,
El Corsario Negro,
D'Artagnan
y El Maltés.
Y casi todos los primos de Ocho primos,de Louisse M. Alcott,
También Mr. Rochester en Jane Eyre,que era fiero y daba miedo a todas menos a mí.
Y Mr. Darcy,de orgullo y prejuicio.
A muchos de ellos el cine les puso cara y voz,y a mí una terrible desilución mal disimulada entre la penumbra de la pantalla y los chocolatines Jack.No es lo mismo el Ulyses que amé con locura en mi mente,que Jordi Mollá en Son de mar. Aunque no todas son de cal:Aquiles y Brad Pitt aprendieron a convivir de manera mas que armoniosa en mis fantasías...

Dilema en té de chicas

Si de todas las maldades que pienso,
a la mayoría me las callo...

Soy buena?

o soy mala?

1 nov 2009

Consuelo y el complejo encanto de ser mujer

Desafiando una ecografía poco clara,mi hija mayor nació con la imperiosa necesidad
de gritar a todos su condición de mujer.Sorprendiendo a los que allí estabamos esperándola,llegó a manos de la partera,misteriosamente peinada,con los ojos abiertos de par en par y sonriendole con picardía a un obstetra,que,aún diez años mas tarde,todavía recuerda su nombre.
Durante los días de aburrida estadía en el sanatorio,fué el perfecto maniquí de madre y tías primerizas.soportó encantada mil cambios de ropa,la prueba de todos los baberos y no dijo ni mú cuando un par de perlas quedaron instaladas definitivamente en sus orejas. Y así salió al mundo,como una diminuta Dalila con tijerita en mano a la espera de un Sansón desprevenido,blandiendo la coquetería como un arma triunfal,capaz de desarmar al mas desamorado de los quiosqueros,al mas estricto de los pediatras.
Abandonó el chupete con determinación admirable,cuando el rosa perdido fué reemplazado por un celeste pastel.
A los once meses dió su primer paso:un día después se subió a un par de tacos asesinos de plástico berreta,y ya no hubo manera de bajarla de ahí.No la convencieron las súplicas de una madre dolorosa,ni las ampollas que fué consiguiendo día a día,en esa lucha que solo las mujeres conocemos.
Desde su cumpleaños numero uno arrastró una carterita-corazón de peluche,de donde sacaba como una caja de pandora,anillos de brillantes de dudosa calidad,figuritas perfumadas,vinchas con flores flúo,voligomas con olor a uva,pincelitos y frasquitos atiborrados de brillantinas.
Pasó su primera infancia mendigando una pasadita de rouge adulto,unas gotas del mejor perfume,una vuelta por el living sobre los stilettos mas altos que existieran en la valija de la tía mas fashion.
Descubrió el maquillaje una mañana de reyes,en una paleta de sombras de colores poco discretos,y todos fuimos testigos,consternados,de su vehemencia para pintarse y su incapacidad de seguir el contorno de los labios,lo que la acercaba mas a un payaso en pedo, que a una princesa de cuentos.

El tiempo y una bicicleta la fueron llevando,sin que ella se diera cuenta,a otro lugar,mas austero y minimalista,un lugar que conoce de rodillas lastimadas,renacuajos de estanques y cabezas por donde todo puede pasar,menos un peine.

Lo que Consuelo no sabe, no intuye, ni siquiera imagina, es que todos los collares juntos volverán a su cuello. Todas las pulseras, todos los anillos, y hasta el pulso errático para definir contornos,cuando salga a jugar a la canasta con sus amigas,
exactamente cincuenta años mas tarde.

28 oct 2009

Oda a un amor furioso

Llegó a mi vida no sé cuando,
y se fué de la misma manera.
Era de pana rosa oscuro que fué virando
con el tiempo a un color indefinido,
gris-marrón-verdoso,diría yo.
Las orejas dejaron de serlo,por impiadosos
ataques de curiosidad:quería saber de que estaba hecho,
como si no supiera que en vez de estopa,
estaba relleno de paciencia.
Los ojos no cambiaban de color según el cielo,
como los míos. Mas bien cambiaban de estado y forma
según el temperamento de la dueña:Hoy,
botones de nácar blancos,mañana,
dorados y brillantes escudos
de un viejo saco militar.
De la nariz se ocupó una piedra pómez,
que tiene iniciado un juicio por mala práxis.
Soportó con entereza el olvido de una amante despechada:
eternas noches frías entre las ramas de un árbol,
agonizantes siestas de playa en la luneta del falcon..
Sabía que,a cambio,la recompensa era dulce:
siempre volvería a él,mi primer amor,
con lágrimas de cocodrilo,implorando el perdón que no necesitaba
y asfixiandolo con un abrazo egoísta.

Hoy,buscando entre fotos viejas,lo volví a ver.
No lo reconocí de inmediato
porque estaba radiante y entero,
pero no podía ser mas que él, entre mis brazos,
formando parte de un cortejo
de vaya a saber que casamiento.

Me hubiera gustado ser Pablo y chileno
para describir tanto amor.
SerOsito me quiso, y a veces...
a veces, yo también lo quería.

24 oct 2009

De Lucilas,Marcos y desencuentros

"A vos que te gusta escribir,leéte este blog,es de un primo mío,un capo el tipo.No sabés lo bien que escribe".
Dos y Paramos se llama el blog.
Y,si,el tipo escribe como los dioses(si es que los dioses escriben) Y no solo eso:el tipo también me lee.Supongo que con paciencia,esperando que alguna vez la inspiración toque a mi puerta con mano firme,y no jugando al ring-raje como hace siempre.

La vida es caprichosa,tiene reveses impensados.Y a mi me encanta que así sea.
Siempre tuve la certeza de que en algún lugar del mundo respiraba a la par mía,una copia exacta de mi propia humanidad.Tal vez en Beijing,Nanterre o Chichen Itzá,no importaba tanto donde,como el saber que encontrarla era una empresa imposible de llevar a cabo,por una simple cuestión de sentido común.
Sin embargo mi reflejo lo terminé descubriendo en una fiesta de fin de año en el club Social de Gualeguay. Lucila, se llamaba. Y separaban nuestras cotidianas existencias escasos sesenta kilometros.

La vida es caprichosa,tiene reveses impensados.Y a mi me encanta que así sea.
Devoro noche tras noche las entradas del blog del tipo que escribe como los dioses.Y me asombra encontrar descriptas de manera exquisita y tan fiel, personas que me cruzo a diario,lugares que conozco y disfruto los domingos de sol,cuando algún amigo decide reunir la risa y la companía alrededor de un cordero asado.El tipo que escribe como los dioses tomó la primera comunión en la capilla donde seguramente yo tomé la última.Y lloró al mismo cura al que le pedí un milagro,cuando creía en los milagros.Respira,escribe y duerme acá cerca,a pocas cuadras,en esta ciudad que crece incansable,pero en la que siempre somos los mismos.
Sin embargo nunca nos hemos visto.Y esa es, seguramente,la condición del destino,para que esté escribiendo lo que escribo en este justo momento.El tipo que escribe como los dioses no quiere saber quien soy.Tal vez yo tampoco quiera saber quien es él,el tipo que escribe como los dioses.
Pero un día,que puede ser mañana,pasado o dentro de un rato,un primo,un amigo,o quizás el señor de ese quiosco donde nos cruzamos sin cruzarnos nunca,
sin imaginarse siquiera en sueños lo que en realidad está haciendo,vá a decir:
"Marcos,ella es María.María él es Marcos..."
Y vamos a saber.Los dos.
Porque la vida es caprichosa,tiene reveses impensados.Y a mi me encanta que así sea.

22 oct 2009

Esnobeame,que me encanta

Con voluntad inquebrantable,mas o menos promediando los 80's,llegué al fin de mi quinto grado decidida (más la maestra,perpleja, que yo),a ocupar mi banco durante una semana mas,para recuperar Ciencias Naturales y mi dignidad,vapuleada por la docente durante largos bimestres.
Me llevaba a rozar las navidades en jumper y corbata la firme convicción de que los glóbulos eran colorados.
Y ni modo de retractarme.
Finalmente me salvaron la madre superiora,que,dedicada a la vida a de Dios,no le daba importancia a semejantes nimiedades,y mi germinador,que fué el mas prolífero de la clase.
Volví a casa con la frente en alto y mis glóbulos,mas colorados que nunca.
Fué mi primer batalla,pero no la última:ese mismo verano a las chicas de las casa se nos ocurrió crecer mas de lo previsto,y ya instalados en el campo,nos mandaron al pueblo,a la tienda de La Pocha,para surtirnos de algún que otro trapo que cubriese nuestras humanidades:Alpargatas,bombachas de sarga cruda,algunas remeras de oferta se fueron apilando sobre el mostrador.Faltaban los trajes de baño.Y ahi estabamos,Pilar y yo,codeándonos y peleando bajito:"decile vos.""no,vos.""a vos,te toca." De eso no tengo,dijo la Pocha,rascándose la cabeza en ese bendito pueblo perdido en las soledades entrerrianas.Y pasamos enero encorvadas dentro de los trajes de baño talle 8 y 6,que el año anterior nos habían traido los reyes.de todas maneras,disfrutamos la pileta.que no era piscina.
La crueldad infantil llega a veces a límites insospechados,no fueron años fáciles para mi.Siempre había alguna desdeñosa que intentaba hacerme pisar el palito,y yo me sentía casi un Amish, o por lo menos,sapo de otro pozo.Gracias a Dios fuí sanita.Nunca me dió la grip. (Años despues me agarré la varicel,pero eso ya es otra historia.) Y como ya se habia inventado la videocasetera,la palabra video fué una tabla de salvación a la que me aferré desesperadamente para esquivar las vistas de cine.Tambien fuí feliz,con mi primer blue jeans de Eduardo sport.
Comprendida o no,llegué a Buenos Aires,donde el mundo era mas parecido a ese mundo donde vivían,puertas adentro, padres y abuelos,ese que llegué a sospechar,era un delirio de mis mayores,y que realmente no existía.Allí fué que la vida me sonrió,y nadé como pez en el agua,por primera vez.
Hoy temprano fuí al centro de Tandil,a pagar unas cuentas.crece mucho,Tandil.esta lleno de obras en costrucción.Con mi boleta del gas en la mano pasé frente a un edificio a medio terminar y alguien,desde arriba me silvó."Sos hermosa",me dijo.Herrrrmosa,asi con muchas rr,lo dijo,y una fruición del lenguaje envidiable.
Está por llover.y hay mucha niebla.
Pero yo, soy hermosa.
Tomá!

23 feb 2008

Dignity (darse cuenta)

Que dia raro,ayer...
Me enojé,
lloré,
me cansé,
me dí cuenta.

Que dia simple,hoy...
Me reí,
me sequé las lagrimas,
salí a la calle,
volví a darme cuenta.

El mundo sigue.
sin vos,también...