Me levanté mucho más temprano de lo que debería hacerlo los jueves, para cubrir a una mamá del pool del cole,
laburé como una negra toda la mañana, por guita y por amistad,
comí sin hambre al mediodía, porque salir a comer algo, queseyó... era la excusa perfecta para escuchar a C, que viene cuestabajo en lo que a bajones respecta. (Después de todo, para eso somos amigas,o no?)
Me callé bien calladita cuando a ex se le dió por el estallido neurótico y prostático justo cuando marcaba mi número de teléfono.
Llamé educadamente a quien me ofreció laburo, para agradecer y avisar que tengo otro en vista.
Y escribí un mail eterno pidiendo perdón por no haberme acordado de una fecha importantísima para alguien (no para mí, lógico, que se me pasó)
Hay días como hoy, por ejemplo, que me creo una buena mina.
Antes me parecía inocuo. Ahora pienso que suma.
Ser buena mina, siempre suma.