La vida no vivida es terriblemente cansadora.
Los sueños abandonados no nos abandonan.
Es imposible agradar a todos.
Es más fácil aprender algo nuevo, que desaprender lo mal aprendido.
Reprimir las emociones es el anestésico más poderoso.
Asumir riesgos es un tónico revitalizador.
El miedo detiene la vida.
Decir que no permite decir sís mas verdaderos.
La imaginación es una loca de las lindas.
El recurso más rejuvenecedor: el coraje.
La decisión más audaz: ser íntimo.