5 ene 2010

a quien engañar.digo..

Cuando éramos chicas (muy chicas),con Delfina y Victoria jugábamos a un juego: en los recreos,la que pisaba las juntas de las baldosas del patio de la Sagrada Institución,tenía novio.Y tener novio era algo terrible. Muy. Todo,absolutamante todo el sexo opuesto era algo muy terrible. Estaríamos en plena latencia,dirían los que saben de esas cosas.
Así nos pasábamos los días,esquivando las juntas como neuróticas obsesivas compulsivas.Cada tanto, una pegaba un grito,tipo: Vicky tiene noviooooooooooooooo!!!
Como si fuese la cosa más avergonzante del mundo.
Ahora,obvio, estaríamos lamiendo las juntas de las baldosas en cuatro patas, si supusiésemos que esto podría tener cierto efecto positivo en nuestras vidas sentimentales.