Diciembre a alguna gente la pone llorosa y pesada,a otra la llena de alegrías y entusiastas desbordes emotivos,igual de intolerables. Y a mi madre la pone morbosa. Al límite de acabar con mi muy finita paciencia.
Mi mamá en Enero suele estar impecable,bronceadísima y rebosando salud en una carpa del Mar del Plata Golf ,pero en Diciembre ella siempre se muere. Como es taurina y práctica,inaugura el mes llenando la casilla de correos de sus tres hijos con ridículos mails de instrucciones mas ridículas todavía acerca de que es lo que debemos hacer con sus cosas.
Hace unas horas me llamó,preguntando por los chicos,como fué mi día,que hice y con quienes.Veníamos bien,parecía una charla normal,de madre e hija que viven lejos y se pasan el parte diario. Hasta que me largó,distraída,como quien no quiere la cosa,la frase punzante,y me la dejó picando:
-" Sabés,Mery? Yo preferiría que me cremen."
-Si, má.No te preocupés.Te prometo que lo que me toque de vos, lo voy a poner en un tarro en la cocina. Y me imaginé,divertida,las latas en fila sobre la mesada: YERBA-AZUCAR-HARINA-RESTOS MAMI
En general esta mujer no celebra mi humor negro como si lo hacen mis amigos,y no me sorprendió que el telefono se quedara mudo. Terminé cortando.
Espero que haya sido eso,y que no se esté cumpliendo de una vez,su funesto presagio.