Algunas noches salgo con mis amigas,y, no sé si por distinta o qué,pero a veces siento que me estoy comiendo un trip rarísimo.
Ayer,por ejemplo, terminé encaramada a una de esas banquetas que no llegás al caño para apoyar los pies,ni con las sandalias del taco mas finito y largo. Casi como una versión apenas mas sexy de Chirolita. Y pidiendo sushi. Yo,que no toco un pescado ni con caña,y menos crudo.
Ellas hablan,gritan,manotean el plato de la que está mas lejos,releen por octava vez el menú,y no se deciden,jamás. Cuentan calorías,y estóicas,piden la versión light del flan con dulce de leche. Otra vez,las risas. Y yo ahi,sentada, con esa sonrisa misteriosa,que de apoco vá llamando la atención de esos tres pares de ojos que me acompañan.
-"Y vos? En que andás? Algo se trae esta,tan calladita.Dale contá..plissss,me muero de la intrigaaaa!!"
-"Nada,nena.que decís?estaba pensando que pido de postre.me re-vá una mousse de marucuyá.a vos no?"
Y queda la sonrisa flotando en el aire.Y ellas,no me creen.
Así es como algunas noches, me convierto en una leyenda urbana.