27 nov 2009

Cotidiana.Viernes.

Salgo de casa apurada,como casi todas mis mañanas y termino de atarme el cordón de una all star contra el volante de mi auto.Me paso una mano por el pelo y me arreglo el flequillo sin mirarme,antes de tirar el movicom dentro de la cartera que tiré antes sobre el asiento del acompañante.
Pongo primera y mientras mi cabeza vuela entre la lista de super y un turno con el dentista,encaro Alem como algunas veces me pasa:como si fuera solo mía.
Un imbécil en un 147 cremita que no entiende nada de calles con dueño,clava los frenos,me putea bajito y después directamente me grita."Loca,aprendé a manejar!"
Lo miré fijo y me ví tentada de gritarle también. ¿Adonde habría visto este pobre infeliz una loca tan linda?Las locas NO son lindas. andan sucias y tristes por la vida y se tiñen el pelo de colores raros. Las locas no usan carteras buenas que les trae una amiga de N.Y, ni se gastan medio sueldo en un perfume de Carolina Herrera.
Antes del semáforo de España ya me imaginaba reduciendo al poca cosa al suelo,agarrándole los brazos con furia por detrás de la espalda y preguntándole ¿Que dijiste,pelotudo,que dijiste??
Mi fantasía dura hasta que la luz verde me dá paso. En Mitre me doy cuenta que yo doblo,y el tipo sigue. Entonces miro por el espejito,hago contacto visual y ahí nomás levanto una mano impecable,con manicure perfecta,bajo cuatro dedos y le muestro el mayor,triunfante,durante gloriosos segundos,mientras le soplo un beso.
Lo que se dice,
una princesa.